sábado, 28 de marzo de 2009

ODIO MÉRIDA

No porque no hay "nada qué hacer"

No porque el 90% de las bandas que me gustan jamás tocarán aquí

No porque los antros parecen bodegas

No porque el Centro Histórico está lleno de basura

No porque nunca sé quién es "gente bien" y quién "gente mal"

No porque la escasez de hombres guapos es alarmante, preocupante y frustrante cuando una va a los antros que parecen bodegas

No porque las convenciones sociales de provincia son aplastantes y ridículas

No porque la gente se acuerda de sus raíces mayas sólo cuando le conviene

No porque aquí vive gente que la ama demasiado, sin medida y sin razón.

No, NI SIQUIERA, porque aquí vive demasiada gente que la odia y lo repite y la odia y la detesta... pero aquí vive.

SEÑORES, ODIO MÉRDIA PORQUE MUERO DE CALOR.

*edit 2 días despupés: esta entrada fue escrita en desesperación suicida por las temperaturas de la ciudad, Mérida, you know i love you...sometimes*


*noté q me referí demasiado a antros y no a nada cultural. Se da por sentado que también odio que no haya más libros más cine más arte...pero me parece que los hay y la gente no los aprovecha. Aunque eso es otro post.

5 comentarios:

Otramaría dijo...

es verdad, la ausencia de hombres guapos es alarmante. del DF para el norte, todo cambia...qué hago aquí? (nótese que nunca había escrito un comentario TAN superfluo! jajaja

Concierto para cuatro cuerdas dijo...

qué pasó con el blog de lorena? ella está bien?

bueno. lo que pasa es que los hombres guapos como yo no van a antros que parecen bodegas.

Dege dijo...

Ay claro que hay tipos guapos, y hay cada chava guapérrima también. El problema es que son ricos y en la vida real las ricas se casan con los ricos y los ricos se casan con las ricas, ¿para qué crees que existe el club campestre? Es ahí donde se conocen desde pequeños y de pronto en prepa en la fiesta del 31 POOF se enamoran y son novios hasta que terminan la carrera (que ni tienen necesidad real de estudiar, todo el dinero viene de sus papás y lo manejan sus contadores), después se casan y se dedican a viajar y a pasear por la ciudad y por la playa en sus camionetotas y después tienen a sus chiquitos rechulos y preciosos y así se repite el ciclo sin fin.

María José dijo...

jajaja wow nunca esperé tantos comentarios de esta entrada que sólo refleja mi neuriosis del calor!! (en el feis tengo otros 6) y sí, sé que exageré con lo de los hombres guapos..y nunca he esperado encontrar al amor de mi vida en tequila!!

Lorena está muy bien, no se preocupe usted :) esperemos convencerla para que regrese a esto de los blogs.

gracias por los comentarios a todos.

anahuac dijo...

yo tambien odio la ciudad de merida no soporto el maldito calor y que decir de los moscos que ya hanb hecho de mi un festin , tengo apenas un mesd aqui y ya me quiero regresar a mi anehelado D.F.
Prometo no quejarme nunca más del trafico. pero ya no aguanto el maldito calor lo ODIO